Multiplicar tus plantas gratis: guardar semillas, enraizar esquejes y acodar ramas. La huerta que se reproduce a sí misma.
Guardar semillas
Guardar tus propias semillas cierra el ciclo de la huerta: seleccionas las mejores plantas, adaptas las variedades a tu terreno y dejas de depender de comprar semilla cada año.
Por qué funciona
Las variedades se adaptan a tu suelo y clima generación tras generación.
Conserva variedades locales y tradicionales que el mercado abandona.
Es semilla gratuita y de procedencia conocida.
Semillas limpias y secas, listas para guardar.
Paso a paso
Elige variedades de polinización abierta, nunca híbridos F1.
Marca las plantas más sanas y productivas como plantas madre.
Deja madurar el fruto o la flor por completo en la planta.
Extrae, limpia y seca bien las semillas a la sombra.
Guárdalas en sobres etiquetados, en sitio fresco, seco y oscuro.
Materiales
Sobres o tarros, etiquetas, colador
Cuándo usarla
Al final de la temporada, cuando el fruto está plenamente maduro.
Errores comunes
Guardar semilla de híbridos F1: la descendencia no sale igual.
Guardar las semillas húmedas: se enmohecen y pierden viabilidad.
Muchas plantas enraízan con solo poner un tallo en un vaso de agua. Es el método más sencillo de propagación vegetativa, ideal para menta, albahaca y potos.
Por qué funciona
Multiplica plantas sin coste y sin material especial.
Permite ver el enraizamiento, perfecto para aprender.
Obtiene una copia idéntica a la planta madre.
Tallo enraizando en un vaso de agua.
Paso a paso
Corta un tallo sano de unos 10–15 cm bajo un nudo.
Retira las hojas inferiores para que no toquen el agua.
Coloca el esqueje en un vaso con agua, en luz indirecta.
Cambia el agua cada 2–3 días para mantenerla oxigenada.
Cuando las raíces midan 3–5 cm, trasplanta a tierra.
Materiales
Vaso o tarro, tijeras limpias
Cuándo usarla
En primavera y verano, cuando la planta crece con vigor.
Errores comunes
Dejar hojas sumergidas: se pudren y enturbian el agua.
Trasplantar tarde: las raíces de agua son frágiles si crecen demasiado.
El acodo enraíza una rama sin separarla de la planta madre: se entierra un trozo de tallo y, cuando ha echado raíces, se corta. Funciona con arbustos leñosos difíciles de esquejar.
Por qué funciona
La rama sigue alimentada por la madre mientras enraíza: muy fiable.
Funciona con especies leñosas que no enraízan en agua.
No necesita invernadero ni hormonas.
La rama enraíza enterrada junto a la madre.
Paso a paso
Elige una rama baja y flexible que llegue al suelo.
Raspa ligeramente la corteza en el punto de contacto con la tierra.
Entierra esa parte y sujétala con una piedra o un gancho.
Mantén la tierra húmeda durante varias semanas o meses.
Cuando haya raíces firmes, corta la rama y trasplántala.
Cuándo usarla
En primavera, para tener la planta nueva lista en otoño.
Errores comunes
Cortar la rama antes de tiempo: sin raíces suficientes se seca.
Dejar secar la zona enterrada: el enraizamiento se detiene.
Un recipiente de plástico de 5–6 L con un depósito de agua sellado en la base y una capa de arena húmeda encima. La capilaridad sube el agua hasta la arena, la tapa cerrada mantiene la humedad al 80–90 % y un único agujero lateral deja escapar los gases. Mantiene las estacas a unos 20 °C sin apenas mantenimiento.
Por qué funciona
Separa el agua libre (depósito) de la zona de las estacas (arena), evitando la podredumbre que sufren las estacas sumergidas.
La tapa cerrada estabiliza la humedad cerca del 90 %, lo que reduce a la mitad el estrés hídrico de las estacas mientras emiten raíces.
La cama es portátil: se mueve a la sombra en pleno verano y a un alféizar luminoso en invierno sin perturbar las raíces.
Sección de una cama de estacas en recipiente cerrado: depósito de agua abajo, arena húmeda encima, agujero lateral por encima del nivel del agua y tapa cerrada para mantener la humedad.
Paso a paso
Usa un recipiente de plástico de 5–6 L con tapa de cierre (de los de conservar alimentos). No hagas agujeros en la base: necesitas un depósito de agua sellado de ~6 cm.
Haz un único agujero lateral a 6–8 cm de altura, por encima del nivel del agua, para que escapen los gases sin que se pierda agua. Tápalo por dentro con un poco de algodón.
Haz un corte de bisagra en la tapa para abrirla y cerrarla con facilidad.
Rellena con arena de río lavada (mejor) o sustrato estéril de enraizamiento por encima del agujero, hasta 6–8 cm. Añade agua hasta que rebose por el agujero lateral.
Prepara las estacas: tallos del grosor de un lápiz, de 20 cm, con la mitad inferior pelada. Opcional: unta el corte basal con gel de aloe vera fresco.
Clava cada estaca en la arena sólo hasta la altura del agujero — nunca hasta el depósito. La capilaridad mantiene la base húmeda; en agua estancada se pudren.
Coloca la cama en luz brillante indirecta, con sol de primera hora o de la tarde, nunca sol directo de mediodía.
Rellena el depósito en cuanto el nivel baje por debajo del agujero lateral. No puede secarse. Espera 1–3 meses sin tocar las estacas; brote verde arriba = éxito.
Materiales
Recipiente de plástico de 5–6 L con tapa de cierre
Arena de río lavada (mejor) o sustrato estéril de enraizamiento
Algodón para tapar el agujero de ventilación por dentro
Cúter, punzón o taladro fino para el agujero lateral y la bisagra
Opcional: gel de aloe vera fresco para untar el corte basal
Cuándo usarla
Estacas semileñosas a final de primavera y verano; estacas leñosas en invierno para frutales caducifolios. Funciona durante todo el año mientras la temperatura ambiente ronde los 20 °C.
Errores comunes
Dejar que se vacíe el depósito de agua: es el error que arruina más camas.
Clavar las estacas hasta el depósito en vez de hasta la arena húmeda: en agua estancada se pudren.
Usar agua de lentejas o infusiones ricas en materia orgánica como solución de enraizamiento: pudre las estacas y cría hongos.
Poner la cama al sol directo del mediodía: se sobrecalienta y las estacas se cuecen.
Sacar las estacas para inspeccionarlas antes de que enraicen: las raicillas se rompen y muchas no se recuperan.