El agua es el recurso más escaso de la huerta mediterránea. Estas técnicas la captan, la infiltran y la conservan en el suelo.
Zanjas de infiltración (swales)
Una swale es una zanja poco profunda trazada a nivel sobre una pendiente. Intercepta el agua de escorrentía, la frena y le da tiempo para infiltrarse en lugar de perderse ladera abajo.
Por qué funciona
Convierte el agua de lluvia perdida en reserva subterránea.
Reduce la erosión al frenar la escorrentía.
Recarga la humedad del suelo aguas abajo de la zanja.
Perfil de una swale: zanja y caballón a nivel.
Paso a paso
Marca una línea de nivel en la pendiente con un nivel de manguera o nivel en A.
Excava una zanja poco profunda a lo largo de esa línea.
Apila la tierra extraída en el lado de abajo formando un caballón.
Planta el caballón con árboles o arbustos que aprovechen la humedad.
Acolcha el fondo de la zanja para frenar la evaporación.
Materiales
Nivel de manguera o nivel en A
Pala o azada
Cuándo usarla
Antes de la temporada de lluvias, en parcelas con pendiente.
Errores comunes
Trazar la zanja fuera de nivel: el agua corre a un extremo y desborda.
Hacer swales en terreno llano: sin pendiente no hay escorrentía que captar.
Una olla es una vasija de barro sin vidriar que se entierra junto a las plantas y se llena de agua. El barro poroso libera la humedad lentamente, directa a las raíces, con una eficiencia altísima.
Por qué funciona
Apenas hay pérdidas por evaporación: el agua sale bajo tierra.
Las raíces toman el agua a demanda, sin encharcar ni estresar.
Reduce la frecuencia de riego: se rellena cada pocos días.
La olla enterrada riega las raíces vecinas.
Paso a paso
Entierra la olla dejando el cuello asomando sobre el suelo.
Planta los cultivos alrededor, dentro del radio de humedad.
Llena la olla de agua y tápala para evitar mosquitos.
Rellénala cuando baje el nivel, cada 2–4 días según el calor.
Materiales
Vasija de barro sin vidriar (olla)
Tapa o plato para cubrir el cuello
Cuándo usarla
En verano y en bancales o maceteros donde el riego frecuente es difícil.
Errores comunes
Usar una vasija vidriada: el vidriado impermeabiliza el barro.
Plantar demasiado lejos de la olla: el agua solo llega a unos 30–40 cm.
El alcorque es un anillo de tierra elevado alrededor de un árbol, justo bajo la línea de la copa, que retiene el agua de riego o de lluvia el tiempo suficiente para que se infiltre cerca de las raíces.
Por qué funciona
Concentra el agua donde hace falta y evita el desperdicio por escorrentía.
Es la solución tradicional mediterránea para frutales con riego escaso.
Combinado con acolchado dentro del cuenco reduce a la mitad las pérdidas por evaporación.
Alcorque alrededor de un frutal: anillo de tierra, acolchado dentro y agua infiltrándose hacia las raíces.
Paso a paso
Identifica la línea de la copa del árbol: el círculo donde caen las gotas de lluvia al borde del follaje.
Construye un anillo bajo (15–20 cm de altura) justo dentro de esa línea, con un diámetro algo menor que la copa.
Apisona el anillo lo justo para que aguante el agua sin agrietarse.
Rellena el cuenco con 10 cm de acolchado vegetal (paja, hojas, virutas).
Riega lentamente dentro del cuenco; deja que se infiltre completamente antes del siguiente riego.
Materiales
Azada o azadón para mover la tierra
Acolchado vegetal: paja, hojas secas o virutas de poda
Regadera o manguera de goteo lento
Cuándo usarla
Indispensable en clima mediterráneo o seco para frutales jóvenes (manzano, peral, higuera, almendro, cítricos) hasta que su sistema radicular esté bien establecido (3–5 años).
Errores comunes
Hacer el alcorque pegado al tronco: el agua estancada favorece la podredumbre del cuello.
Olvidar el acolchado: el sol seca la tierra del cuenco entre riegos.
No reformar el cuenco tras lluvias fuertes: se erosiona y deja de retener.