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Lente climática:

Capítulo

El suelo vivo

El suelo no es tierra inerte: es un tejido vivo de raíces, hongos, lombrices y microbios. Cuidarlo es la primera técnica de cualquier huerta ecológica.

Crear un bancal sin cavar

Un bancal sin cavar se construye apilando materia orgánica sobre el suelo sin removerlo. El cartón ahoga la hierba, el compost da una superficie lista para sembrar y la vida del suelo intacta hace el resto.

  • Conserva la estructura del suelo y las redes de hongos micorrícicos que las raíces necesitan.
  • Reduce drásticamente la germinación de malas hierbas: no se sacan a la luz semillas enterradas.
  • Retiene más humedad y materia orgánica que un bancal labrado.
Capas de un bancal sin cavar sobre suelo intacto.
Capas de un bancal sin cavar sobre suelo intacto.
  1. Siega o desbroza la vegetación a ras de suelo; déjala in situ como primera capa.
  2. Cubre toda la superficie con cartón marrón sin tinta, solapando los bordes 15 cm.
  3. Riega el cartón hasta empaparlo para que se pegue al suelo y empiece a descomponerse.
  4. Extiende de 10 a 15 cm de compost maduro por encima.
  5. Siembra o trasplanta directamente en el compost; no hace falta esperar.
  • Cartón marrón sin cinta ni tinta brillante
  • Compost maduro (propio o de jardinería)
  • Regadera o manguera

Ideal en otoño o a finales de invierno, para tener el bancal listo en primavera.

  • Usar cartón con cinta de embalar o impresión brillante: no se descompone bien.
  • Poner una capa de compost demasiado fina: menos de 8 cm deja pasar la hierba.

Ver también: Convertir un terreno arado en bancal sin labrar · Acolchado orgánico · Compost caliente

  • Charles Dowding, No Dig Gardening
  • Rodale Institute — no-till organic systems

Compost caliente

El compost caliente combina materiales verdes y marrones en una pila grande que se calienta hasta 55–65 °C. En semanas obtienes un compost oscuro que ha eliminado semillas de hierba y patógenos.

  • El calor destruye semillas de adventicias y muchos patógenos del suelo.
  • Recicla los restos de cocina y huerta en abono propio y gratuito.
  • Es mucho más rápido que el compost frío: semanas en vez de un año.
Alternancia de capas verdes y marrones.
Alternancia de capas verdes y marrones.
  1. Reúne material suficiente para una pila de al menos 1 m³ de una sola vez.
  2. Alterna capas finas de verdes (restos de cocina, césped) y marrones (hojas secas, cartón troceado).
  3. Apunta a una proporción aproximada de 2 partes de marrón por 1 de verde y humedece cada capa.
  4. A los 3–4 días comprueba la temperatura; cuando baje, voltea la pila.
  5. Voltea cada vez que se enfríe; en 4–8 semanas estará oscuro y terroso.
  • Restos verdes y marrones
  • Horca para voltear
  • Termómetro de compost (opcional)

En cualquier estación, pero arranca mejor con temperaturas suaves de primavera u otoño.

  • Pila demasiado pequeña: por debajo de 1 m³ no retiene el calor.
  • Exceso de verdes: la pila se vuelve viscosa y maloliente.
  • Dejarla seca: sin humedad los microbios no trabajan.

Ver también: Vermicompostaje · Crear un bancal sin cavar · Abono verde

  • Berkeley method — University of California
  • FAO — household composting guidance

Vermicompostaje

Un vermicompostador usa lombrices rojas californianas para transformar restos de cocina en humus de lombriz, un abono concentrado y rico en microbiología, sin olores y apto incluso para un balcón.

  • El humus de lombriz es uno de los abonos más equilibrados que existen.
  • Funciona en espacios pequeños, sin huerta ni jardín.
  • El lixiviado líquido sirve de abono foliar diluido.
Cama, restos y humus en el vermicompostador.
Cama, restos y humus en el vermicompostador.
  1. Prepara una cama húmeda de cartón troceado y hojas en una caja con drenaje.
  2. Introduce las lombrices rojas y déjalas aclimatarse un par de días.
  3. Añade restos vegetales en pequeñas cantidades, enterrados bajo la cama.
  4. Mantén la humedad como una esponja escurrida y evita el sol directo.
  5. A los 2–3 meses recoge el humus oscuro de la base.
  • Caja con tapa y drenaje
  • Lombrices rojas (Eisenia fetida)
  • Cartón y hojas para la cama

Todo el año; en interior o porche resguardado para evitar extremos de temperatura.

  • Echar cítricos, cebolla o lácteos en exceso: las lombrices los rechazan.
  • Sobrealimentar: los restos se pudren antes de que los coman.

Ver también: Compost caliente · Purín de consuelda · Guía completa de vermicompostaje

  • Mary Appelhof, Worms Eat My Garbage

Guía completa de vermicompostaje

El vermicompostaje transforma restos de cocina y jardín en humus de lombriz mediante la acción de lombrices rojas. Esta guía cubre desde la construcción del vermicompostador hasta la cosecha del humus y el uso del lixiviado, pasando por la alimentación, el manejo de la población y la resolución de los problemas más comunes.

  • El humus de lombriz contiene hasta diez veces más nutrientes disponibles que el compost convencional y está lleno de microbiología beneficiosa.
  • No necesita calor ni volteos: las lombrices trabajan continuamente sin intervención.
  • Cabe en un balcón, una cocina o un garaje: es la única forma de hacer compost sin espacio exterior.
  • El lixiviado líquido es un fertilizante foliar de alta calidad, completamente gratuito.
Capas del vermicompostador: cama, restos enterrados y humus maduro.
Capas del vermicompostador: cama, restos enterrados y humus maduro.
  1. Construye o adquiere un vermicompostador: una caja opaca con tapa, agujeros de ventilación en los lados y perforaciones en el fondo para el drenaje del lixiviado. Mínimo 40 litros para una familia.
  2. Coloca una bandeja de recogida bajo el vermicompostador para recoger el lixiviado sin ensuciar.
  3. Prepara la cama inicial: mezcla cartón humedecido troceado con hojas secas o fibra de coco hasta llenar un tercio del contenedor. La cama debe estar húmeda como una esponja recién escurrida.
  4. Introduce las lombrices rojas (Eisenia fetida). La cantidad recomendada de partida es de 500 g a 1 kg de lombrices por cada kilo de restos que generes por semana.
  5. Espera dos o tres días sin alimentar para que las lombrices se aclimaten a la nueva cama antes de empezar.
  6. Alimenta enterrando los restos bajo la cama: restos de frutas y verduras, posos de café, filtros de papel, cáscaras de huevo trituradas y cartón troceado. Introduce pequeñas cantidades cada dos o tres días y alterna las zonas de alimentación.
  7. Mantén el equilibrio verdes / marrones: por cada parte de restos frescos añade una parte equivalente de cartón o papel. Esto evita los olores y mantiene el pH estable.
  8. Comprueba la humedad semanalmente apretando un puñado de cama: debería soltar solo una o dos gotas. Si está muy seco, pulveriza agua. Si chorrea, añade cartón seco.
  9. A los 3–4 meses el contenedor estará lleno de humus oscuro. Para cosechar, apila el contenido en un lado y llena el lado vacío con cama fresca y alimento. Las lombrices migrarán solas hacia el lado nuevo en 2–3 semanas; entonces recoge el humus del lado viejo.
  10. Recoge el lixiviado de la bandeja inferior y dilúyelo al menos 1:10 en agua antes de usarlo como abono foliar o de raíz.
  • Caja opaca con tapa (plástico reciclado o madera sin tratamientos)
  • Bandeja de recogida de lixiviado
  • Lombrices rojas Eisenia fetida (500 g – 1 kg de arranque)
  • Cartón sin cinta ni impresión brillante, hojas secas o fibra de coco para la cama
  • Cáscaras de huevo trituradas para regular el pH

Todo el año en interior o en un porche resguardado. Evita ubicarlo donde las temperaturas bajen de 5 °C o superen los 30 °C.

  • Sobrealimentar: es el error más común. Los restos fermentan antes de que las lombrices lleguen, generando olores y acidez. Menos es más al principio.
  • Añadir proteínas animales (carne, pescado, lácteos): generan olores intensos y atraen vectores no deseados.
  • Echar mucha cáscara de cítricos o cebolla: son alimentos ácidos que las lombrices toleran mal en grandes cantidades.
  • Ubicar el vermicompostador a pleno sol en verano: por encima de 35 °C las lombrices mueren en pocas horas.
  • Cosechar el humus demasiado pronto o sin haber separado antes a las lombrices: se pierden parte de la población.

Ver también: Vermicompostaje · Compost caliente · Purín de consuelda

  • Mary Appelhof, Worms Eat My Garbage (3.ª ed.)
  • Clive Edwards & Norman Arancon, Biology of Earthworms
  • FAO — Small-scale composting

Prueba de la bola: textura del suelo en la mano

Coger un puñado de suelo húmedo y apretarlo te dice sin tecnología qué textura tienes: arenoso, franco o arcilloso. Es la primera diagnóstica antes de elegir cultivos o decidir si enmendar.

  • La textura condiciona el riego, el drenaje y los nutrientes disponibles; conocerla evita errores caros.
  • El método de campo coincide con los análisis de laboratorio en la mayoría de casos prácticos.
  • Repetir la prueba en distintos puntos del huerto revela variaciones que una sola muestra no detectaría.
Tres resultados de la prueba de la bola: arenoso, franco, arcilloso.arenoso · sandyfranco · loamarcilloso · clay
Tres resultados de la prueba de la bola: arenoso, franco, arcilloso.
  1. Toma un puñado de tierra a 10–20 cm de profundidad, sin piedras grandes ni raíces.
  2. Humedécela hasta que esté como masa de plastilina blanda, sin chorrear.
  3. Apriétala con fuerza dentro del puño y abre la mano.
  4. Si se desmorona enseguida → arenoso. Si mantiene la forma pero se rompe al moverlo → franco. Si forma una bola firme y al estirarla entre los dedos hace una cinta de más de 2 cm → arcilloso.
  5. Repite la prueba en 3–5 puntos del huerto para hacerte una idea real.
  • Tus manos y un poco de agua
  • Opcional: regla pequeña para medir la cinta de arcilla

Antes de diseñar el huerto, antes de decidir enmiendas y siempre que un cultivo falle sin causa evidente.

  • Hacer la prueba con suelo demasiado seco: pierdes la respuesta cohesiva y todo parece arenoso.
  • Probar sólo en un punto: las texturas varían a metros de distancia.

Ver también: Crear un bancal sin cavar · Acolchado orgánico

  • USDA NRCS — Soil Texture by Feel
  • Bueno Sánchez — El huerto familiar ecológico

El suelo vivo