Hidroponía casera
Cómo cuidar cada montaje
Guías cortas para los seis tipos de hidroponía casera más comunes.
Técnicas disponibles
Kratky — el más fácil para empezar
Hidroponía pasiva sin bomba: un tarro, agua con nutrientes y una lechuga. Ideal si nunca has cultivado nada.
Mecha — el más perezoso
Una cuerda de algodón conecta el agua con la tierra de tu planta. Ideal para herbáceas pequeñas en macetero pequeño y cuando vas a estar fuera unos días.
NFT delgado — película de agua
Tubo de PVC inclinado por el que corre un hilillo de solución nutritiva. Más material que DWC, pero ocupa menos espacio horizontal y va muy bien en balcones largos.
Inundación y drenaje — riego intermitente
Una mesa o bandeja se inunda periódicamente y se vacía por gravedad. Da raíces sanas y aguanta cortes de luz cortos. Más complejo de montar.
Balsa flotante — corcho blanco que cría lechugas
Una plancha de poliestireno extruido flota sobre la solución nutritiva con las raíces colgando. Sencillo, robusto, perfecto para muchas lechugas a la vez.
DWC — agua profunda con burbujeo
Caja con tapa, oxigenador de pecera y vasos de red. Algo más material, mucho mejor crecimiento que Kratky para plantas medianas.
Solución nutritiva casera
No se hace con compost ni agua de pescado: las plantas necesitan 13 elementos en proporciones concretas. La fórmula casera estándar son tres sales que mezclas tú mismo.
Rebrotar verduras de cocina
Cebolletas, lechugas, ajos y esquejes en agua. Funciona muy bien para hojas tiernas durante 1–3 semanas; para una planta productiva de verdad necesitas pasar a Kratky o tierra.